miércoles, 6 de julio de 2016

Fanfic de TG: Ixa

La historia de Ixa

I

La humanidad, considerada en la cima de la cadena alimenticia, ha sido amenazada a lo largo de su existencia, por seres temibles de hambre voraz que acechan desde las sombras: “Los Ghoul”. Debido a las capacidades físicas y especiales de estas criaturas, los humanos estaban en una clara desventaja evolutiva que implicaría su pronta extinción. Pero la esperanza volvió al mundo, cuando un clan humano se reveló ante esta opresora amenaza, estos fueron: “los Washuu”. Durante siglos, los Washuu habían empleado métodos secretos y prohibidos para ser mucho más poderosos y así poder hacerle frente a sus temibles enemigos.
Como saben, la organización CCG fue fundada en 1980 por Daikishi Washuu. Y no fue hasta que su hijo Yoshiu Washuu -padre de Tsuneyoshi Washuu- fue mayor, que el mundo conoció el arma definitiva para enfrentarse a los Ghoul, la herramienta tan poderosa como para igualar o superar al mismo depredador, la Quinque.
Pero ésta, no es una historia tan reciente. Mucho antes, cien años atrás, tuvo lugar un acontecimiento que unió al mundo completamente, para lograr un bien mayor. La aparición de un ser sin igual, que fue un presagio de gran cambio en el mundo, y desato el infierno en la tierra, conocido por muchos nombres, La Calamidad, la Semilla de la Debacle, el Dragón Demoníaco.

II

Bajo la sombra de la eterna guerra entre Ghouls y Humanos, se gestaba un ser como nunca se había visto ni se verá en el mundo y tan poderoso como ningún otro. Nacido del pecado, de una unión imposible, el fruto de dos amantes de distinta raza, razas que no debían juntarse, pero su amor fue mayor permitiendo el milagro. Su nombre fue Ixa. Conociendo la amenaza que su nacimiento implicaba, multitudes dieron caza a estos amantes, pero Asura, quien era un ghoul poderoso, temido entre muchos, dio su vida para que su esposa Erina pudiera escapar y sobrevivir, y así su hijo Ixa, pudiera ver la luz de un nuevo día.
Sufriendo en medio de este caos y persecución, en un decadente mundo devastado por la guerra, Ixa fue un ser despiadado desde su nacimiento, con un corazón lleno de odio y oscuridad, resentido contra Ghouls y
Humanos por igual. Odió a su padre Ghoul por abandonarlo, y a su madre Humana por ser tan débil, pero ella, le amaba. Fue la única que lo amó, y tan grande fue su amor que término entregando su vida a su hijo para que éste no muriera de hambre. Destrozando su propio corazón a cada bocado que le daba al cuerpo muerto de la débil humana, desechaba su humanidad y en su llanto amargo maldecía su vida día y noche.
Mientras crecía, en el dolor y la miseria de vivir cada día como una abominación desolada, el odio y la oscuridad de su corazón le consumían. Arrasó pueblos y destruyo naciones enteras, devoró a Humanos y Ghouls por igual, y consumió todo a su paso. Aun siendo un niño, Ixa era la entidad más temida en el mundo. Era un joven hermoso, su piel tan blanca como la nieve, su cabello tan negro como el azabache, su ojo izquierdo reflejaba la oscuridad de su corazón, mientras que su ojo derecho teñido en carmesí, la sed de sangre que nunca pudo saciar.

III

El mundo entero se estremecía, mientras era lentamente sumergido en el terror de Ixa. Tras devorar a tantos Ghouls, su Kagune anteriormente Koukaku, se volvió una coraza que lo cubría completamente, convirtiéndolo en un Kakuja, una criatura alada aterradora parecida a un Dragón Demoníaco. Fue el Kakuja más poderoso que existió. Él era el primer Búho de un Ojo. Muchos Humanos intentaron detenerle, incluyendo a poderosos miembros del clan Washuu, sin embargo el poder de Ixa era implacable. Bandas de Ghoul que peleaban entre sí por territorios de caza, se unieron para enfrentarlo, pero solo terminaron siendo devorados por el Gran Dragón Ixa.
La Tierra era devastada por la guerra entre Humanos y Ghouls, y más aun por la amenaza de Ixa, quien miraba desde los cielos y se paseaba junto a las estrellas, para luego caer precipitado a la tierra y devorar todo a su paso. Todos los pueblos y naciones de la tierra temían a la sombra de este poderoso ser, y sabían que al verlo, sería lo último que verían. No había donde ocultarse, ni a donde escapar, solo podían rezar a que al temible Ixa no destruyese su tierra aun, sino la de los demás.
Sin embargo, un día, en ese mundo tan ruidoso, hubo silencio. Fue un silencio tan sempiterno, que Ixa pudo dormir. Y durante su sueño, los pueblos de la tierra, Humanos y Ghouls iniciaron una tregua, y desesperados
decidieron unir fuerzas para darle caza y combatir a esta amenaza común, para destruir al implacable Dragón Demoníaco, para acabar con Ixa.




IV

Liderados por el clan Washuu y los Kakuja más poderosos, grupos conformados por Humanos y Ghouls con sentidos más desarrollados, se vieron en la tarea de rastrear el escondite de Ixa, la Calamidad, quien dormía en una oscura caverna, en una tierra que nunca había sido pisada por el hombre. Los humanos iban armados con el Kagune de los ghoul derrotados, y los ghoul que los acompañaban, eran realmente formidables, pero la causa que los unía era mucho mayor que sus diferencias y enemistades.
Tras días de búsqueda, la presencia de Ixa había sido borrada de la faz de la Tierra. En todas partes, humanos y ghouls de todo el mundo buscaron en cada rincón del planeta, pero su búsqueda resulto en un fracaso, pues en ninguna parte había señales de Ixa, era como si simplemente hubiera dejado de existir. Lo que tenía consternados y confundidos a los líderes humanos y a los líderes ghoul.
Debido a esto, en poco tiempo la tregua fue levantaba y la guerra continuaba, humanos y ghouls caían a diestra y siniestra por igual, y en medio de la guerra, la luz de la luna se ocultaba en una sombra gigante, una sombra de muerte, un aleteo distante que infundió el terror en sus corazones, una espeluznante risa atravesaba las nubes, y escalofríos estremecían a todos los moradores de la tierra. Ixa había despertado y descendía nuevamente a la Tierra, y lo que tenía ante sus ojos no era más que el mayor festín que hubiera podido encontrar jamás.

V

Dejando atrás a sus camaradas caídos, ghouls y humanos huían despavoridos por igual, y cuando los pies de la feroz criatura tocaron la tierra, no había más que un mar de muerte, una pila de cadáveres humanos y ghoul para su deleite. El rugir del gran Dragón hacía temblar las almas de los que huían, quienes al ver a Ixa devorando a los que dejaron atrás, solo pensaban: “seremos los siguientes”.
Sin embargo, el feroz Demonio Ixa acabando de comer la pila de cadáveres que yacía en la tierra, se fue hacia las montañas destrozando los arboles del bosque con la brisa producida por sus enormes alas. Su cola arrasaba la
cima de las montañas, y sus rugidos, como con voz de truenos, alejaban a toda criatura viviente de su camino.
El valiente Daikishi Washuu entendió que Ixa buscaba lugar para su reposo luego de esa abundante comida, y qué mejor momento para acabar con la Terrible Bestia, que cuando esté más vulnerable, durante su sueño. Y fue Daikishi Armado con fuertes cadenas, con su hijo el joven Yoshiu, con su Katana, en compañía de algunos de los ghouls más poderosos de esa era, siguiendo el rastro de destrucción que Ixa dejaba a su paso.

VI

Con sorprendente sigilo, Daikishi y un par de Kakujas –un Rinkaku y un Ukaku- encontraron el escondite del gran Dragón y se aproximaron con extrema cautela. Mientras Daikishi, preparaba una trampa de la que Ixa no pueda liberarse, los Kakuja exploraban el cuerpo letárgico de la Feroz Criatura buscando un punto débil. A las afueras de la caverna esperaban temerosos el joven Yoshiu y otro par de Kakujas para prestarle apoyo a Daikishi. Tal terror dominaba al mundo en ese momento que nadie más quiso acompañar al par Washuu en lo que parecía ser la misión suicida del siglo.
Con la trampa de las cadenas finalizada, los Kakuja más poderosos combinaron sus feroces ataques para acabar con el Demonio mientras éste dormía, y atacaron incesantemente con todo lo que tenían, pues sabían que si el ataque fallaba, no habría escapatoria de la ira de Ixa. Los otros Kakuja fueron a apoyar el ataque y no dejaban de atacar con sus Kagune aterrados por el inevitable despertar de Ixa.
La Feroz Criatura abrió sus ojos y al entender la escena que se presentaba ante él, intento abrir sus alas para arrasar desde los cielos a sus atacantes, pero las cadenas de Daikishi se lo impedían. Al enfurecerse empezó a romper las cadenas una por una mientras los Kakuja emprendieron su cobarde huída. Y antes que se librara de la última atadura de Daikishi, el temerario Yoshiu, encontró rápidamente un punto débil y decapitó a la criatura con su poderosa Katana forjada a partir del Kagune de un Kakuja derrotado años atrás.



VII

A pesar del increíble poder de regeneración de Ixa, no intento regenerarse de ese flagelo, mas se entrego a la muerte felizmente, pues ese día su
miseria y su maldición terminaban. Con la forma del niño que era, sonreía con lágrimas en sus ojos mientras abrazaba a su madre en el otro lado, y agradecía desde el fondo de su corazón a los Washuu, por ayudarlo a acabar con su tortuosa vida.
Este fue el final de la leyenda oscura del que más tarde fue conocido como el Primer Búho de un Ojo. Un presagio de cambio para el mundo entero. Y el inicio de una nueva era que daba a los humanos nuevas fuerzas ante las futuras adversidades que se avecinaban. 100 años después, Tsuneyoshi Washuu, hijo de Yoshiu, uso los restos del primer Búho de un Ojo, que eran el tesoro familiar, para forjar la Quinque más poderosa, y posteriormente entregársela a su más prometedor aprendiz, Arima Kishou.
En honor al Feroz Dragón, la Quinque conservo el mismo nombre del ghoul de la que fue forjada, debido al respeto que le tenían los Washuu a esta poderosa existencia sin igual, un nombre que aterrorizaría a cualquiera que lo escuchase, esta fue la historia, de la Quinque Ixa.

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